domingo, 17 de febrero de 2008

satiro

Son parientes directos de los faunos, mitad humanos, mitad cabra. Simbolizan las maneras despreocupadas de la naturaleza. Los sátiros tienen el torso, la cabeza y los brazos de un hombre, y las piernas traseras de una cabra. La cabeza humana es adornada por dos cuernos agudos y llevan el pelo rizado. La piel del cuerpo superior se extiende de un marrón ligero hasta una piel rojiza. Los cuernos y los enganches son negros.

Salvajes y apasionados, los sátiros satisfacen sus deseos con abandono. Estos duendes insisten en que la sabiduría se encuentra en la pasión. Si esto es cierto, entonces los sátiros son con mucho los más sabios de la Estirpe. Aunque el resto de sus parientes (faunos, dryads y korred) puede menospreciar sus maneras terrenales, antes o después vendrán a pedir consejo, algo de apoyo o un muy buen rato.

Los sátiros son bien conocidos por su falta de cortesía. Su resistencia también es legendaria. Sea en las fiestas, bebiendo o cargando en la batalla, los sátiros tienen unas ventajas físicas definitivas sobre sus parientes. Aunque no tan hermosos como los sidhe, nunca les faltan amantes. Afirman que se debe a su mentalidad abierta y actitud audaz, pero muchos duendes creen que el Don de Pan tiene bastante que ver en ello.

Dionisio, el dios del vino, representa al sátiro por excelencia. Pasaba todo el tiempo bebiendo, tocando la flauta y persiguiendo ninfas por el bosque.

Sin embargo, la vida de un sátiro no es sólo deseo y rosas. La mayoría de los sátiros disfrutan de la soledad y el estudio. La amistad y el ejercicio intelectual también les sostiene. Son buenos confidentes y excelentes filósofos; así mismo, sus competiciones mentales pueden rivalizar con las de bebida. La poesía, el debate, la filosofía, la música... estas inquietudes más tranquilas les fascinan. Una vez que la contemplación se vuelve extremada, cambian de inmediato y están listos para experimentar de nuevo el otro lado de la vida. Al vivir sus vidas al límite, se embarcarán en otra infame juerga carnal. A menudo llevarán a sus compañeros intelectuales con ellos en un esfuerzo por ampliar sus horizontes.


1 comentario:

ARD C dijo...

Unos seres absolutamente encantadores , lo malo es que con el paso del tiempo su figura se ha deformado y ahora la palabra define otra cosa, lo mismo que su aspecto.
Pero ateniendonos exclusivamente a lo que has puesto, no es tan malo ser un sátiro al contrario, es muy saludable siempre que se tenga cierta moderación sobre todo en el beber y en el pensar, lo uno jode el hígado, lo otro la cabeza, el corazón y los genitales.
Me ha gustado mucha esta entrada y la imagen es muy graciosa.
Abrazos